Hace ya un ratillo, un pajarito "comemaíz" empezó a entrar a nuestra casa. Primero entraba hasta la terraza a ver que se encontraba de comer, y conforme fue agarrando confianza (y se dio cuenta que la terraza no era el mejor lugar), empezó a entrar a la cocina... No era raro llegar a la cocina y ver pedazos de pan, de repostería o de pancakes todos picoteados... Su atrevimiento lo hizo ganarse el nombre de "Canchón" (como una manera de decirle que tenía "mucha cancha", en otras palabras que era algo así como un "abusado"). A Phoebe, mi perrita salchicha no le hacían mucha gracia las visitas del pajarito, porque como se podrán imaginar, había un ave invadiendo su espacio (Phoebe piensa que toda la casa es de ella by the way...) y le pegaba unas correteadas muy graciosas... Queriendo evitar un asesinato, mi mamá tuvo una idea: ya que Canchón había agarrado la casa como su fuente de alimento, ella iba ponerle la comida en un lugar seguro: el techito de la bodega del patio.
Entonces mami empezó a ponerle pedacitos del pan que le sobraba del desayuno, o boronas de galletas de soda y ese tipo de cosas, y por supuesto el pajarito fascinado se comía hasta lo último... Cuando habían pasado unos días, nos dimos cuenta que de fijo se había regado la bola que en esta casa regalaban desayunos, porque uno por uno fueron apareciendo más pajaritos comemaíz... Y unos días después apareció la primera paloma... y algunos zanates.
Pasaron las semanas, y ya todas las mañanas cuando uno salía al patio había una fila (en serio! los pájaron se alinean!) de aves en la tapia viéndolo a uno así como... "ajem... mi comida por favor..." y obviamente no se iban hasta haber sido debidamente alimentadas...
Como han de saber, el pan y las galletas de soda no están en ningún libro de veterinaria como el mejor alimento para las aves, y lo empezamos a notar cuando algunas empezaron a tener un poquito (un montón) de sobrepeso, entonces yo le sugerí a mami que ya que teníamos todo un grupo de picos que alimentar, que empezaramos a comprar alpiste o algún tipo de comida más adecuada para ellos... y así fue, compramos alpiste, y eso es lo que comen desde entonces.
Actualmente, a primera hora de la mañana siempre se puede ver a Kan Chong (mi papá cambió el modo de escribir "Canchón", para que se viera más interesante... yup, todos estamos locos en esta familia...), a sus amigos y a todo un "crew" de palomas (entre 5 y 9 palomas para ser exactos), comiendo juntos. Es una de las experiencias más vacilonas de las mañanas, y es algo que definitivamente merecía un post en el blog... Aquí les dejo fotos de esta mañana... :)
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