El sol y yo hemos tenido una relación muy especial últimamente. Nos hemos reconectado de maneras distintas. Me he vuelto más consciente de su calor y de como se siente en mi cara, de sus colores a distintas horas del día, de sus efectos sobre la gente. Nos hemos vinculado como yo creo que todos deberíamos estar vinculados a él y le he tomado un cariño y una admiración particular.
No tengo palabras para la obra de arte que llamamos naturaleza... Justo cuando creímos q habíamos visto todo, ella encuentra maneras distintas de quitarnos el aliento. Puede ser una simple brisa cuando tenemos calor, algún animalito en un día cualquiera o un despliegue de elegancia en un amanecer o en un atardecer. No importa como sea, si le pusieramos atención, siempre estaríamos en un constante estado de impresión.
Hoy conocí un lugar muy especial, de esos oasis en el medio del caos que tanto me gustan, una montaña que sigue siendo mágica a pesar de que a sus pies hoy transitan carros en lugar de ríos... Todos los atardeceres son diferentes, pero hoy pude admirar un cielo que con timidez se fue llenando poco a poco de color hasta que, apasionado, el naranja invadió las nubes creando un mar ficticio en el medio del ocaso y no descansó hasta que la noche lo venció.
Este fue un atardecer que me despertó sonrisas, suspiros, escalofríos, pasiones y un agradecimiento enorme a como, si nos mantenemos en la simpleza, nuestra vida puede ser tan feliz.
Para nadie es un secreto que yo vivo la vida como con soundtrack, y siempre ando una canción ahí en particular dándole vueltas a mi cabeza, especialmente hoy anduvo una en especial: "Chasing Cars", la traducción maso va así: "Si me quedo aquí, si sólo me quedo aquí, te quedarías conmigo y simplemente olvidarías al mundo?"... Esa va para el sol, porque en algo tan simple y sin esfuerzo como un atardecer, nos puede hacer soñar en colores... Disfruten.
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