Cuando tengo demasiado tiempo en mis manos (como por ejemplo ahora, en vacaciones de la Universidad), empiezan una serie de reflexiones... Pienso que cada ser humano, al menos en cierto momento de su vida, debe hacerse preguntas existenciales importantes. Hacer estas preguntas nos permiten crecer como personas, y descubrir quienes somos en realidad. Una de mis mejores amigas, Gaby, tuvo a su bebé Isabella hace 8 meses (es la bebé de la foto) y ayer pasé mucho tiempo con ella y me hizo reflexionar aún más de un tema muy importante: cómo ser una mujer.
Como mujeres, hemos tenido la dicha de nacer en una era en la que tenemos un trato relativamente equitativo con respecto al resto de los miembros de la sociedad. Mi bisabuelita, por ejemplo, jamás hubiera ni soñado ver algo como la elección pasada del presidente de Estados Unidos (en la cual una mujer dio batalla hasta casi el final y estuvo a punto de gobernar un país). Pero también, como habitante de una país latinoamericano, vivo en una realidad que me afecta mucho y provoca en mí mucho dolor: la objetificación de la mujer.
Pasa todos los días y aún se inculca a los hombres en muchas familias: a no ser de que sea su mamá, su hermana o su tía, está bien que usted piense en una mujer como un simple cuerpo, está bien que le pague a una mujer por usar su cuerpo, está bien que hable de eso con sus amigos y que sea el motivo de entrenenimiento... En Costa Rica esto todavía es pan de cada día.
Lo peor es que años de este tipo de trato han hecho a muchas mujeres pensar que eso está bien, que está bien ser un objeto de deseo, de servicio y nada más.
Pienso que la mujer tiene un gran poder en su sexualidad, y que sentirse orgullosa de esta no es un error, es más bien una virtud! Pero reducirse a ser un mero objeto sexual para sentirse deseada es algo muy triste. En este mismo momento hay mujeres sometiendose a todo tipo de tratamientos doloros, rigurosas dietas, estrictos estilos de vida, solo para ser más atractivas... Mujeres que no reconocen el potencial que tienen, porque tienen su mente muy ocupada en como ser el centro de atención de todo el que se atraviese, sin darse cuenta que al hacer esto solo le están dando más poder a una manera de pensar que no las va a dejar crecer en la vida.
Como si esto fuera poco, muchas mujeres somos (y me incluyo, pues creo que toda mujer ha caído en este error) malas con nosotras mismas. En lugar de elogiar a otra por lo bonita que está, le comentamos a nuestra amiga: "ay mirá que fea la blusa que se puso", y hay unas que hacen esfuerzos sobrehumanos por encontrar defectos en otras solo para sentirse más grandes... creo que esto es lo más triste de todo :(
Ayer, mientras veía a Isabella y veía lo perfecta que es una bebé, se me ocurrió este post. No hay manera, ni manual que nos indique como vivir la vida, y no pretendo yo inventar uno, porque estoy lejos de ser alguien que sepa como hacerlo.. Pero si pudiera darle algunas recomendaciones a Isabella basadas en mi experiencia de vida le diría algunas cosas, que pienso que aplican para todas las mujeres:
1. Somos fuertes: Las mujeres reconocemos desde el principio adonde está nuestra verdadera fuerza: no nos define la persona con la que estamos, ni los logros superficiales de nuestra vida, nos define nuestra capacidad de enfrentarnos a nuestro día cotidiano y salir airosas de cada reto que la vida nos presente. Si lloramos en algún momento, no es porque seamos débiles, es porque sabemos que las lágrimas nos limpian y tenemos seguridad que adentro nuestro hay una fortaleza que puede superar cualquier dolor.
2. Somos preciosas: Punto. No ocupamos nada para serlo. Solo por ser mujeres, ya somos preciosas; no ocupamos cambiar nada de nuestro aspecto físico. Si deseamos hacerlo por nosotras mismas, muy bien, pero nunca NADIE debe definir nuestro concepto de belleza, ni una revista, ni un hombre, ni siquiera nuestras propias amigas. Nacimos preciosas y así seguiremos siendo por el resto de nuestra vida. What IS beauty anyways?
3. Somos poderosas: Sip, eso mismo. Tenemos el poder de decidir, el poder de cambiar, el poder de tener hijos (yeah, nadie nos puede quitar ese), el poder de estudiar, el poder de ser independientes, el poder de amar en condiciones difíciles, el poder de hacer varias cosas al mismo tiempo... :)
4. Somos libres: Somos libres de escoger lo que queremos hacer, con quien queremos estar, como queremos llevar nuestra vida. Nunca debemos vivir atadas a una idea preconcebida de que tenemos que hacer para ser felices. Somos responsables de nuestra propia felicidad y esa es la más grande libertad de todas.
Aunque a veces se nos olvide, somos eso y mucho más, deseo con todo el corazón que Isa crezca y que sea consciente de todo lo que ella es solo por ser mujer. Y también deseo con todas mis fuerzas que al resto de nosotras las mujeres nunca se nos olvide todo lo que tenemos... Nunca nos hagamos esclavas de nuestras condiciones, no perdamos más energía tratando de ser "muñecas" para agradar a alguien que no nos aprecia, no gastemos energía criticándonos unas a las otras, serruchándonos el piso, dándonos malas miradas (a lo tico, se diría, enjachándonos). Escojamos compañeros (o compañeras, nothing wrong with that) que nos quieran y nos apoyen y no nos detengan. Todas, sin excepción somos geniales. We rule.
I <3 U Isa.
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