Este post empieza a resumir mi momento favorito del año: fin de año!!! Las actividades de Diciembre, las cenas, los momentos en familia, la comida, las anécdotas, los amigos, mi cumpleaños... todo lo mejor del año siempre pasa en Diciembre, haciéndolo mi mes favorito :)
Pero empecemos por un paseito que hicimos justo a finales de Noviembre. El sábado 27, nos apuntamos a una caminata de BioCursos a Río Celeste (el último paseo que había hecho con la gente de BioCursos había sido al Chirripó, a mediados del años pasado). Me fascina como pueden rendir 24 horas cuando uno anda paseando! El día empezó a las 4 am, para bañarme y alistar chunches, porque teníamos que estar a las 5 pasadas ya listos para "la acción".
Para los que no conocen, Río Celeste es un lugar precioso en Bijagua de Upala, en donde el río es literalmente de color celeste (un color como de mentira), que se da por la reacción de algunos minerales que vienen del Volcán Tenorio (para ponernos más científicos, es la reacción química que hacen el carbonato de calcio y el azufre del volcán... vieron, de algo me ha servido la U). En fin, salimos de La Sabana, paramos a desayunar de camino, y a eso de las 10 estabamos en la entrada del parque.
Desde que llegamos sabíamos que nos esperaba un reto de caminata, pues estaba un poco "lluviosito" (código para: llovía a cántaros). De hecho la caminata fue un poquito más retadora de la cuenta, teniendo que pasar por charcos (casi pozos) y unos cuantos barreales antes de llegar a la atracción principal. Cuando llegamos a la catarata como una hora después, la lluvia había hecho que el río creciera mucho más de lo usual, haciéndolo arrastrar muchos sedimentos y no dejando que lo vieramos celeste, sino más bien café... Fue entonces que bautizamos el paseo como "el paseo en el que vimos el Río Chocolate"... igual no tengo absolutamente ninguna queja, la pasamos increíble, nos pegamos una caminadota, y a excepción de una caída de trasero (mía, obvio, 99% de las veces voy a ser yo la que se cae), todo salió de maravilla.
Luego de la caminadota de dos horas y media (más o menos 7 km en total), volvimos a la entrada empapadísimos pero con muy buenos recuerdos. Aquí les dejo algunas de las fotos:
Al día siguiente, empezaron oficialmente las actividades navideñitas con el primer Domingo de Adviento en Poás. Mis pas estaba también invitados entonces fue un momento increíble en familia (con las dos familias juntas). Primero un almuercito de BBQ, y en la tarde el café y la rezada frente a la corona de Adviento. Eso es exactamente lo que me fascina de estas fechas!

Siguiendo con las actividades navideñas, es necesario aclarar que este año, mi cuerpo ha sido tomado por una combinación entre Sandra Lee (para los que no la conocen porque no son Food Network geeks como yo: http://www.semihomemade.com/) y Rachael Ray (que miedo...) y me ha dado por cocinar, hornear, decorar, pero así como out of control... Es tal el espíritu navideño que para el primer día de diciembre, ya había comprado TODOS los regalos y hasta horneado el primer batch de galletas de gengibre en forma de arbolitos de Navidad! Sobra decir que estaba emocionadísima cuando hicimos la primera cena familiar el 3 de diciembre... Cociné por dos días.
Todos los años (desde hace ya 5 años), tenemos la costumbre en mi casa de hacer una cena de acción de gracias. Obviamente no con el significado gringo (todo eso de los pilgrims todavía me confunde un toque), y hasta nos pela la fecha en la que se haga (tratamos de que coincida, pero este año por ejemplo, la hicimos una semana después de Thanksgiving); la idea es principalmente sentarnos todos a compartir un rato bonito antes de que la locura de fin de año deje a todos sin tiempo para reunirse.
Este año mi menú fue super amplio y debo decir que estoy re orgullosa de como quedó todo! Aquí les dejo foticos también.

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